lunes, 12 de diciembre de 2011

MADRIZ ME MATA!

No recuerdo muy bien qué año corría la primera vez que fuí a Expocomic, pero sí se que fué hace mucho tiempo. Era más joven, más irresponsable y presentaba mi primer trabajo serio con una editorial: "La traición sabe a oro negro".
Por entonces yo no sabía muy bien cómo funcionaba esto de los salones así que practicamente no me enteraba de nada. Además, siempre había estado en Madrid de paso, con lo que aquella fué mi primera parada en serio. Me cogieron de la manita y me llevaron por la gran y temible ciudad.
Y fué genial.
Pude ver de primera mano el ambiente que había entre los autores, que era de lo más distendido y el buen rollo que se respiraba entre cervezas.
Ahora, años después, nada de eso ha cambiado y Expocómic una vez más ha hecho que me llevara algunos buenos recuerdos de Madrid. Como las risas con la gente de Aleta (qué tios!) y algún que otro momento guay con los aficionados.
¿He hablado de los bares?
Lo peor fué el frío que hacía y lo corto que se hizo. Eso fué expocómic este año 2011. Los datos escabrosos los dejo para los amigotes. El año que viene más y mejor.
(Espero que con una nueva obra bajo el brazo! Cruzaré los dedos...)

Yo, dibujando como si no hubiera un mañana.


Y éste es el tipo de cosas que les hacía a los que llegaban con su ejemplar de "Rapide!" para firmárselo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario